RECAPITULANDO 2023

Una de las cosas que más disfruto, es poder ver al pasado y observar el camino recorrido, si bien, lleno de un montón de cosas, es solo hasta verlo en retrospectiva que soy un poco más consciente de todo lo caminado y los logros alcanzados.

Creo que es algo del humano, eso de no darse cuenta al momento de sus éxitos, puede ser el ajetreo de los días, las altas exigencias que tenemos con nosotros mismos, pero sea la razón que sea, rara vez nos tomamos el momento de disfrutar y decir: este es mi logro.

Vamos por la vida buscando ser mejores, y no siempre nos detenemos a ver el camino construido, con errores o cosas por mejorar o aprender, siempre, pero también con muchos éxitos, grandes y pequeños. En este cierre de año, y después de una reunión con queridos amigos, donde nos preguntábamos, cual había sido nuestro momento top, fue que quise pensar en cual sería el mío, pero de inmediato vino a mi mente uno, ONCE85.

Ese proyecto, que sigue en proceso y creciendo, ha sido una de las cosas más increíbles que hice este año, acompañado de dos grandes artistas en su primer proyecto artístico, actualmente en proceso del segundo, la idea de pensar que es una forma de colaborar y crear, de buscar apoyar nuevos artistas a concretar ideas, volver a crear, exponer, y todo lo que va en medio de eso, es algo que se siente bien.

Este año además, hice un acompañamiento museográfico para la exposición fotográfica de otra artista, MOGRIM, a quién le agradezco la confianza y la oportunidad. El proyecto Próximo Colectivo presentó su primer trabajo, donde junto a Eliud, desarrollamos una serie de piezas que se exhibieron en la Escuela Adolfo Prieto de CONARTE.

Di una charla junto a dos artistas a quienes admiro y respeto, Miriam Medrez y Eliud Nava, y aunque laboralmente ha sido un año de retos, he podido aprender, crecer y aportar mi experiencia para fortalecer un equipo que tiene a grandes personas, y que ahora nos tocará enfrentar nuevos desafíos. Tocamos varias veces como RzKxPx, donde junto a Eliud, Maik y Lulú anduvimos por ahí presentando nuevos sonidos en distintos espacios.

Personas han llegado, y otros se han ido, he aprendido a valorar más a quiénes están a mi lado, y a dejar ir a quiénes ya no están. Volver a confiar y rehacer una vida, tener una relación de pareja en donde es importante crecer y aprender de las fallas, confiar y construir una vida juntos.

En lo familiar, si bien, ha sido turbulento, sin duda quedan muchos aprendizajes, pero sobre todo el amor.

En retrospectiva, y aún con las caídas, el llanto, el drama y la ansiedad, el 2023 me ha dado la gran oportunidad de replantear ideas y formas, de seguir creciendo, de aprender o reaprender, de soltar, de amar y de quererme. Me ha hecho reconectar y volver a trabajar con aquello que me hace feliz.

Que venga un 2024 lleno de más amor, más arte, más risas, donde pueda crear más, acompañado de aquellos a quienes quiero, y donde podamos hacer lo que nos hace felices.

Daniel Loa.