Cada cambio que llega, es una oportunidad para crecer.

Como bien sabemos, cambiar es parte del proceso natural de la vida de cada persona, en ocasiones pueden ser cambios planeados y en otras nos pegan de sorpresa, pero la constante es que siempre llegan acompañados de miedos y dudas, que nos hacen sentir vulnerables por el reto que eso implica.

Cambio de trabajo, de casa, de ciudad, corte de cabello y tantas cosas más que podemos decidir cambiar, y en ocasiones vienen desde algo que nos mueve a hacerlo, no por una decisión propia sino por un hecho adherido de las situaciones que vivimos.

De manera personal, creo que son estos que no planeamos los que más asustan, porque nos sacuden de tal manera que no sabemos como reaccionar al momento, y la incertidumbre de que pasará se vuelve un gran monstruo que nos dice: no vas a poder. Pero si hay algo que hemos aprendido (con o sin pandemia) es que somos más listos y más fuertes de lo que creemos, que el miedo puede frenarnos por un instante, pero siempre encontraremos el camino para seguir adelante, con un aprendizaje más para afrontar futuras situaciones.

Cada cambio es una nueva oportunidad de probarnos, y cada prueba es una forma de re inventarnos, crecer y mejorar en distintos aspectos de nuestro ser. Volvamos esos cambios nuestros principales aliados para ser mejores cada día.

Me gusta pensar que cada decisión y cada cambio que me ha puesto en el lugar que estoy, ha sido, sino el correcto, si el necesario para acercarme un poco más a eso que quiero lograr, acercarme a esas cosas que anhelo conseguir en mi vida, y convertirme en esa persona que sueño llegar a ser. Y es que ha costado alejarme de las personas importantes en mi vida, exponer mis proyectos a conocidos y desconocidos, renunciar a ese que alguna vez creí era mi trabajo ideal, ser honesto con los sueños que busco perseguir (sí, por más irreales que parezcan), y tener tanto miedo de aventurarme a tomar el camino que me lleve a lograr acercarme un poco más a ellos.

Es momento de afrontar los cambios de la mejor manera, porque aunque el día de hoy no sepamos lo que nos deparan, podemos confiar en que en nosotros está la decisión de convertirlos en lo mejor que nos pudo suceder. Volvamos a soñar, y cambiemos las veces que sea necesario para lograr esos anhelos.

Daniel Loa.