
ONCE85 es un proyecto autogestivo que tiene como propósito fomentar la colaboración entre artistas multidisciplinarios a través de la creación de trabajos colectivos. La iniciativa se centra en establecer un diálogo constante entre los participantes, quienes cuentan con acompañamiento curatorial durante todo el proceso de producción, lo que les permite desarrollar y concretar proyectos expositivos.
Creado y dirigido por Daniel Loa, artista multidisciplinario y gestor cultural, ONCE85 invita a artistas emergentes y de mediana carrera a participar en proyectos denominados “PARTES”, que se numeran consecutivamente.
A partir de las investigaciones y propuestas individuales de los artistas seleccionados, se define un tema central que guía el desarrollo de cada proyecto.
Cada artista tiene la libertad de elegir la técnica y el soporte de su obra, los cuales pueden diferir de su práctica artística habitual. El proceso creativo se enriquece con el acompañamiento curatorial de reconocidos profesionales del medio artístico. En las primeras dos ”PARTES”, el curador Eliud Nava ha colaborado estrechamente con los artistas, proporcionando retroalimentación constante en reuniones individuales.
ONCE85 busca consolidarse como una plataforma para el desarrollo del arte contemporáneo, ofreciendo a los artistas la oportunidad de innovar, experimentar y crecer en un entorno colaborativo. Al nutrir la interacción entre diversas disciplinas y perspectivas, el proyecto no solo enriquece la producción artística, sino que también fortalece el tejido cultural, abriendo nuevas posibilidades para el arte en la región y más allá. Con cada nueva ”PARTE”, ONCE85 reafirma su compromiso de ser un motor de cambio y crecimiento en la escena artística, apostando por el poder transformador del trabajo colectivo.
El objetivo principal de ONCE85 es facilitar el intercambio directo entre artistas, gestores culturales, curadores, galerías, espacios independientes y centros culturales. Al generar este diálogo, el proyecto busca fortalecer el ecosistema artístico regional y contribuir al discurso artístico tanto a nivel local como nacional.
Parte 3. SEMPER DESCENDENS
EMMA OMAÑA
LAIZA ONOFRE
CÉSAR HERRERA





































































Texto de sala Contenedores
ONCE85. PARTE 3. SEMPER DESCENDENS
Emma Omaña | Laiza Onofre | César Herrera
La triada de proyectos artísticos que conforman la presente exposición, se entrelazan bajo una dicotomía conceptual rectora, sustentada en el cuerpo y el espacio público. De tal manera, los proyectos intercalan entre sí, problemáticas referentes a la memoria colectiva, la ciudad, la erosión social y los dispositivos de control activados por la gobernanza institucional.
Desde una postura crítica y con ciertos matices del arte social y el activismo, se despliega en el espacio de exhibición, enunciados configurados con el pertinente ímpetu de cuestionar el statu quo de algunos factores y aspectos políticos, económicos y sociales de la ciudad de Monterrey y su área metropolitana, con énfasis en su filosofía y axiología.
Para Cornelius Castoriadis, toda sociedad está creada imaginariamente, es decir, el ser humano como ente social se crea a sí mismo, se inventa, genera y produce lo otro como alteridad propia, a través del acto de la imaginación, la cual instituye para dar sentido a la naturaleza que descubre y habita. Castoriadis propone que, para cambiar los imaginarios instituidos, el humano debe hacer uso de su inherente poder creador, al radicalizar nuevas formas y modos, que lo transformen individualmente y en consecuencia a la sociedad que estructura.
Bajo esta mirada castoriadiana, el trabajo artístico de César Herrera, Laiza Onofre y Emma Omaña, con el acompañamiento curatorial de Daniel Loa, articulan Parte 3. Semper Descendens, propuesta de la plataforma autogestiva Once Ocho Cinco —iniciativa que mediante el diálogo y la guía curatorial impulsa el desarrollo de proyectos expositivos—. En esta, se presenta una revisión enfocada en ciertos temas del imaginario social instituido de la autonombrada sociedad regiomontana, al incentivar cuestionamientos que plantean posibles radicalizaciones ideológicas, en la búsqueda de la transformación identitaria. Y es en el título mismo “Semper Descendens”, donde se acopla una primera postura denunciante, al parodiar la promesa agotada del lema institucional impreso en el escudo oficial del estado de Nuevo León.
Las transformaciones sociales identitarias son procesos de largo alcance (a menos de que una revolución significativa radicalice profunda e inmediatamente el imaginario regente), y es en el arte donde estas encuentran un vehículo idóneo para transmitir las nuevas formas y modos que sustituyan a los obsoletos y así permear de inéditos conceptos los imaginarios instituidos.
Omaña, Onofre y Herrera, desde sus trincheras, nos ofrecen preguntas que sitúan en tensiones binomios críticos anclados en la contemporaneidad regiomontana: lo histórico-social y su manipulación normativa oficialista; el cuerpo individual vinculado al colectivo en relación a las crisis medioambientales que produce y habita; la ilusión neoliberal del capitalismo tardío en el desgaste vertiginoso, físico y mental, que provoca en la ciudadanía nuevoleonesa.
Regresemos a Castoriadis… “Hay que cuestionar lo dado, esa es la función del saber.”
Eliud Nava.
Parte 2. CONTENEDORES
DALIA VÁZQUEZ
TANIA MARTÍNEZ
DANIEL LOA


























Texto de sala Contenedores
ONCE85. PARTE 2. CONTENEDORES
Dalia Vázquez | Tania Martínez | Daniel Loa
Pensar el cuerpo como un contenedor implica dimensionar una multitud de variables y premisas que se articulan para hablar desde lo físico hasta lo espiritual, con énfasis en el espacio-tiempo que ocupa. Y justo en esa relación espacio-tiempo reflexiono en la serie de contenedores que se incluyen de lo micro a lo macro: el cuerpo que contiene al espíritu, la arquitectura que contiene al cuerpo, la ciudad a las arquitecturas, el planeta Tierra que nos contiene, el sistema solar en el que habitamos, la galaxia en la que giramos, el cúmulo de galaxias, en fin, un contenedor que contiene a otro y así en el espacio-tiempo como el contenedor general de la manifestación cósmica. Pero más allá de mis meditaciones metafísicas, el segundo ejercicio expositivo del proyecto ONCE85, que lleva por título Contenedores, centra su atención en el cuerpo y las diversas posibilidades que presenta al enunciarlo desde consideraciones referentes a la biología y sus manifestaciones, a la memoria y su devenir psicosocial y a la construcción de lo identitario.
En esta Parte 2 de ONCE85 participan Dalia Vázquez, Tania Martínez y Daniel Loa; cada uno postula un acercamiento preciso, con base en sus investigaciones, a la premisa del cuerpo como contenedor. En el caso de Dalia Vázquez, la instalación que presenta se despliega con el objetivo de desmontar aspectos identitarios y traducir su cuerpo en fórmulas matemáticas, formas geométricas puras y datos numéricos carentes de pasiones humanas, en el esfuerzo de minimizar sus características personales en lo físico y mental. Por su parte, Tania Martínez nos comparte una revisión de un proyecto de investigación de largo alcance que lleva desarrollando, en donde a través de la autoexploración y el autoanálisis, reflexiona sobre el VPH femenino y el conocimiento que de este se tiene en la sociedad, atravesándolo y extendiéndolo con observaciones referentes a los modos en que se sistematiza la educación acerca de la enfermedad, los tabúes u omisiones del tema, incluso su abordaje desde los avances tecnológicos contemporáneos. De igual manera, el proyecto que presenta Daniel Loa, parte de un corpus de trabajo previo en el que nos invita a adentrarnos en la psique, en el reflejo que implica observarnos a partir de su experiencia de vida y de ahí cuestionarnos el cómo los objetos son extensiones corpóreas, contenedores de la memoria y dispositivos sutiles del devenir psicosocial que nos conforma e interrelaciona con la otredad en la que habitamos.
Con estas instalaciones artísticas en el espacio de Yo Studio, en colaboración con Transliterado, ONCE85 nos entrega la segunda parte de los ejercicios anuales que realiza con distintos creadores de la región, con la finalidad de provocar el diálogo a través del tallereo constante entre sus participantes, en la autogestión del acompañamiento curatorial y museográfico, así como en el intercambio de experiencias y exploraciones. Esperamos con gusto las siguientes entregas para el enriquecimiento de la actividad artística, del ecosistema cultural de la ciudad de Monterrey, México.
Eliud Nava | Curador.
PARTE 1. AUSENCIAS
ALE SOBREVILLA
ANABEL PALACIOS
DANIEL LOA










Texto de sala Ausencias
ONCE85. PARTE 1. AUSENCIAS
Ale Sobrevilla | Anabel Palacios | Daniel Loa
Once85 es una plataforma autogestiva para la articulación de proyectos expositivos de trabajos creativos entre artistas de diversas disciplinas en la búsqueda de un diálogo estético y conceptual. “Parte 1. Ausencias” es el resultado de un primer ejercicio de colaboración entre los creadores Ale Sobrevilla, Anabel Palacios y Daniel Loa, que bajo la premisa de abordar la noción de ausencia, hilvanan propuestas artísticas desde distintas aristas del concepto. A través de la autobiografía, los tres artistas resignifican espacios, recuperan recuerdos y modifican la memoria para crear con ello nuevos estadios perceptivos y emocionales, posibilitando así reconfiguraciones en donde la ausencia aparece como presencia latente de un pasado en el continuo presente.
Daniel Loa participa con una instalación en la que un par de prendas de vestir permanecen suspendidas en uno de los extremos de la sala expositiva, mientras un video es proyectado y se escucha un collage sonoro; dichas prendas, antaño pertenecientes a sus padres, son el contenedor de recuerdos que empujan al artista a indagar en su memoria emociones que lo vinculen a su presente, al registrar en video espacios que solía visitar con sus seres queridos, exponenciando la sensación con una melodía que escuchaba en su niñez en su ambiente familiar, mezclada con el registro ambiental de los espacios resignificados. De cierta manera, se gesta un puente, no solamente conceptual sino estético, con el proyecto de Anabel Palacios, en el que una serie de fotografías, acompañadas por sonoridades, aluden también a espacios significativos en los que su padre habitaba; fotografías atendidas con un dejo de tratamiento cinematográfico, con una paleta de color casi melancólica y nostálgica. Anabel nos comparte una consecuencia de ausencias que se perciben tan familiares como la historia misma de su autora.
Cierra el ejercicio el trabajo de Ale Sobrevilla, en donde una fotografía montada al centro de la pared, es subrayada por luces neón características de las ferias al aire libre. Anclada desde la historia de una decepción amorosa, Sobrevilla nos comparte su proceso de autoreconciliación y autoconocimiento, a través de una composición fotográfica en donde una figura humana, ella misma, se mantiene casi inmóvil ante un escenario en movimiento, capturado por la lente fotográfica y gestado cual barridos. Las luces neón enmarcan una declaración intrínseca a la intencionalidad de la imagen, celebrar los vaivenes de la vida. Es así como estas tres propuestas se enlazan para invitarnos a pensar la noción de ausencia, abordada desde la memoria, como una condición presente en el ser y estar de las subjetividades humanas.
Eliud Nava | Curador.
